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La UE acuerda mayor control de minerales de conflicto, pero las medidas son insuficientes


Algunas medidas son de aplicación "voluntaria"

Las instituciones de la Unión Europea (UE) anunciaron este jueves 16 de junio un acuerdo, luego de un año de negociaciones, para regular la importación de los “minerales de sangre” que contribuyen a financiar conflictos armados en África. La futura reglamentación será vinculante para los importadores de la UE en contacto directo con las cadenas de producción, inclusive las fundiciones y las refinerías. Solo las empresas que importen bajos volúmenes estarán exentas. Los importadores deberán por lo tanto garantizar que no hay una relación entre sus proveedores y los conflictos armados, según el acuerdo concluido entre la Comisión Europea, los Estados miembros y el Parlamento Europeo. Los minerales en la mira son principalmente el tungsteno, el estaño y el tántalo, así como el oro, indispensables para la producción de objetos de uso diario como teléfonos celulares, computadoras, frigoríficos o bombillas. Se importan principalmente de África, en particular desde República Democrática del Congo y de la región de los Grandes Lagos, donde grupos armados se disputan el control de las minas. “La UE se compromete a impedir que el comercio internacional de minerales financie a jefes de guerra, a criminales y a quienes violen los derechos humanos”, declaró Lilianne Ploumen, ministra de Comercio de Holanda, país que ocupa la presidencia semestral del bloque. La Comisión también instaurará una serie de medidas, voluntarias, entre ellas instrumentos de auditoría, para las empresas al final de la cadena que utilizan minerales como componentes de sus productos. Una cláusula de revisión prevé imponerles las mismas reglas vinculantes que a los importadores, fundiciones y refinerías, situadas antes de la cadena de aprovisionamiento, si no cooperan al cabo de dos años, subrayó el grupo socialista en la Eurocámara. “Es esencial que las reglas europeas no solo se apliquen a una cantidad limitada de empresas que importan minerales sino que apunten también a las empresas de la cadena de aprovisionamiento, de manera que los productos finales, como las tabletas y los teléfonos, también estén cubiertos” por el acuerdo, afirmó el eurodiputado de los Verdes, Yannick Jadot. En los próximos meses se adoptará definitivamente esta regulación. (Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/actualidad/unioneuropea-acuerdo-regulacion-empresas-minerales.html )

Por otro lado, muchas organizaciones civiles sostienen que, a pesar de su retórica sobre la responsabilidad empresarial, Europa ha priorizado el beneficio sobre la gente:  «La decisión adoptada hoy deja a las compañías que importan minerales en sus productos completamente libres de culpa. Es un tímido intento para hacer frente al comercio de minerales en conflicto que sólo exigirá controles básicos a las empresas que importen materiales en bruto», dice Iverna McGowan, Responsable de la Oficina de Instituciones Europeas de Amnistía Internacional. «La Unión Europea tiene obligaciones internacionales para proteger los derechos humanos, pero se quedó a medio camino para cumplirlas. Los inversores y consumidores europeos todavía no tendrán certidumbre alguna de que las empresas con las que están tratando se están comportando de manera responsable. Esta ley cambiará poco, muy poco.»

La extracción y la comercialización de minerales se ha asociado a conflictos y violaciones de derechos humanos en todo el mundo. La UE es uno de los principales destinos para los minerales, con empresas que los introducen en el mercado europeo tanto en bruto como en productos de uso cotidiano, desde ordenadores y teléfonos móviles hasta motores y joyería.

Al aceptar eximir a las empresas de la ley, la UE ha confiado en la esperanza de que las empresas elijan suministrarse de manera responsable sin que se les requiera hacer tal cosa. Esto se ha intentado antes, mediante normas voluntarias. Éstas han tenido un impacto mínimo, porque todavía son muy pocas las empresas que están dando pasos para comprobar si existen riesgos asociados a los conflictos o las violaciones de los derechos humanos en sus cadenas de suministro.

«Aunque reconocemos los esfuerzos de quienes, especialmente dentro del Parlamento, han luchado por una Europa en la que “hacer negocios” signifique hacer negocios responsables», dice Michael Gibbs de Global Witness, «estamos descontentos con que la UE no haya acompañado sus palabras a la par con la acción. Con las leyes europeas quedándose por detrás de las de otros países, la Unión Europea está convirtiéndose rápidamente en el eslabón débil de la cadena de suministros de minerales. Aunque este es un paso importante, la UE debería haber ido mucho más lejos para haber aprovechado al máximo la oportunidad única para marcar realmente la diferencia.»

«Esta ley sólo puede ser un primer paso. Debe implementarse rápidamente para que pueda extenderse pronto a las compañías que importan estos minerales como parte de productos manufacturados», dijo Maria van der Heide de ActionAid. «Las comunidades que viven en zonas de conflicto o en alto riesgo de padecerlo sólo serán capaces de beneficiarse de la riqueza de sus recursos y sólo podrán liberarse del ciclo de violencia relacionado con el comercio de minerales en conflicto si las empresas adoptan prácticas de suministro responsable a lo largo de toda la cadena de suministro».

Las comunidades que continúan cargando con el coste del comercio irresponsable, así como las organizaciones de la sociedad civil alrededor del mundo, estaremos pendientes de que los gobiernos europeos demuestren que la ley cumple con su promesa de asegurar que las empresas europeas se suministran de manera responsable. Sólo entonces Europa y sus empresas serán parte del progreso global para hacer las cadenas de suministro de minerales más transparentes, responsables y sostenibles.

Una normativa que proteja a las personas

El objetivo de las normativas internacionales no es disuadir a las empresas de que se abastezcan de minerales procedentes de zonas inestables o en alto riesgo de conflicto. Más bien, pretenden animar a las compañías a hacerlo con los niveles apropiados de precaución y vigilancia. Sin embargo, los decisores políticos de la UE han optado por desarrollar una lista indicativa de zonas en conflicto o en alto riesgo de padecerlo, exponiéndose a que surjan distorsiones en el mercado y omitiendo los riesgos que surjan fuera de dichas áreas.

Además de limitar el número de empresas cubiertas por la ley a unos pocos cientos, los Estados miembros de la UE también han buscado externalizar su responsabilidad en el cumplimiento de la ley al situar las iniciativas de la industria privada en el centro de la ley. Las empresas que se adhieran a esquemas industriales reconocidos serán consideradas automáticamente como conformes a la ley y las autoridades competentes asumirán que tienen “bajo riesgo”.

Basándose en este acuerdo político, la Comisión Europea, el Consejo y el Parlamento continuarán las negociaciones relativas a la implementación técnica. Se espera que este proceso dure todavía varios meses.

(Fuente: http://humania.org/2016/06/16/el-acuerdo-de-la-union-europea-sobre-minerales-de-conflicto-eximira-a-las-grandes-empresas/ )
 

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